

... o como un grupo de mujeres alucinantes pueden revolucionar una ciudad nostalgiosa, contagiándoles alegría, coraje y un profundo orgullo de ser lo que cada una es.
Está mal que sea yo quien lo dice, pero me lo merezco, y como nos enseñó Beatriz, el orgullo también es mío, mío, mío !!!
AMÉN.-
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