jueves, 20 de septiembre de 2007

Yo proclamo ésta calle, todas las calles, como el país de mi vagina.



... o como un grupo de mujeres alucinantes pueden revolucionar una ciudad nostalgiosa, contagiándoles alegría, coraje y un profundo orgullo de ser lo que cada una es.
Está mal que sea yo quien lo dice, pero me lo merezco, y como nos enseñó Beatriz, el orgullo también es mío, mío, mío !!!
AMÉN.-

Ah! Y sí, las bombachitas son las mías.


No hay comentarios.: