viernes, 20 de abril de 2007

S A N G R E











Nosotras las mujeres, que tema con la sangre, ¿no?
Tenemos por ella como una especie de adoración.

Adoramos por la sangre, la de nuestros progenitores a quienes veneramos y cuidamos y de los cuales aceptamos todo tipo de maltrato, la de nuestros amantes que se vuelve blanca y nos invade de vez en cuando y parecería que desde ese momento pasa a ser santa. Hasta la del menstruo que dejamos caer, inútil, cada mes, hasta esa tiene lugarcito en nuestro corazón. Ni que hablar de la sangre de nuestos hijos, engendrados o invasores, como sea, también es santa su sangre y le debemos honores más esforzados que los que dedicamos a la propia.
Pero yo me pregunto: ¿Qué pasa con la sangre que nos corre por las venas, la nuestra, la verdadera, la única absolutamente cierta?


No pasa nada, me parece.


Lo que más me preocupa es que a la sangre le sigue la palabra...

5 comentarios:

Stephen Gordon dijo...

Es la que marca nuestra identidad, la que hierve ante los embates de la discriminación en un estado totalitario donde lo "peor" que nos pudo haber ocurrido después de ser mujer, es ser lesbiana. Bendito patriarcado. Saludos desde México. Otro país donde extrañamente condenan a lo diferente...

Claudia Mera dijo...

Gracias Stephen por acercarte y dejar tus palabras.
Cuando las palabras llegan lentamente las cosas van cambiando.
O tal vez podamos hacerlo no tan lentamente.
Bendito quiere decir untando con sangre, hagamos que nuestra sangre sea la bendita, la de nuestras venas, nuestra sangre menstrual.
Demos todas un paso, juntas son kilómetros

Hipotermia dijo...

hola Chica Punami !!
Siempre interpelando a lxs bloguerxs.
Yo digo que la sangre de mis venas es el mundo. Cuando me muera yo seré sangre del mundo, circulando.
En cuanto a ser mujer, yo me siento bastante condesa de Bathory, me atrae mucho la sengra. De las otras.
Por ahora igual me conformo con mi mensualidad.

Un saludo plateado.

Claudia Mera dijo...

Hipotermia,
concuerdo contigo, la sangre de tu otra en las manos es bendita, dentro de poco vamos a mostrar algo con ese tema.
Y "de mientras", disfrutamos...

Colibri dijo...

soy un colibri, necesito mucha sangre para bombear mi corazón, amo la sangre, la menstuación, la sangre de mis hijos,la sangre de mi pueblo, la sangre de la vida, y no me gusta que se derrame, me gusta la sangre viva,la de la vida, el fluir y el movimiento,la energia y la sangre de la libertad.