Pienso en tus manos y en tu voz de huracán y voy temblándome toda, de la cabeza a los pies.
Pienso en aquellos segundos de abandono, cuando se te cansaba el personaje y eras vos, todo vos, frente a la risa, la sorpresa, el dolor. Y a mí se me apagaba el espejo y también era yo.
Pienso en las ganas de futuro que le daban a mi alma con solo mirarte.
Pienso en que fui muy tonta al no haberte comido, para llevarte conmigo a todas partes, pero no hubiera estado bien, he padecido ya demasiadas indigestiones.
Pienso en como hubiera sido dormirme sin miedo a que te convirtieras en un lobo.
Pienso en los pequeños gestos que tienen tu nombre, que huelen a vos, y me paso horas inventándome nuevos recuerdos que los desplacen de mi memoria.
Yo siempre quise ser serpiente y no manzana, pero soy una madeja que se devana a sí misma, porque ésta noche estoy pensando en vos.
2 comentarios:
Claudia,
soy adriana, llegué a tu blog mediante una persona querida y se lo agradezco. vengo de las letras (o voy, no lo tengo muy claro todavía) me gusta lo que hacés y me encantó ver un poema de Seni Labart en tu blog...será un placer volver por aquí, saludos. a.
muchas gracias, adriana, eso espero
Publicar un comentario