viernes, 26 de marzo de 2010

tu llamado

Escucho tu llamado
antiguo,
profundo,
indescifrable
(como el horizonte de tus ojos)
irresistible
(como el olor a bambú de tu piel)

Antes que tus palabras,
escucho tu llamado.
Viene a mí en la brisa de verano.
Como le pasa a la tierra con la lluvia lejana
Como a los pájaros anticipándose a la tormenta

Yo escucho tu llamado una vez más, diciendo
que no hay tiempo para inútiles cosas
Suavemente, primero,
como si estuviera amaneciendo en tu garganta
Haciendo eco con los latidos de mi corazón,
ahora,
tu llamado, gritando con su voz de sangre:

“Mézclate conmigo, mézclate conmigo
Mientras vas y vienes por el mundo
en tu inocente delirio de mujer ola

Mézclate conmigo en este tiempo en que cambian los colores de tu pelo
Mientras haya luz, mientras tengas aire

Mézclate conmigo, como el viento con la arena

Mézclate conmigo, quiero llenarte de sal”

Y aún cuando me sacude fuertemente el miedo,
y solo de mirarlas las heridas duelen
y pese a las advertencias que me he escrito con neón por todos lados

Torpemente
Mecánicamente
Absurdamente

Yo escucho tu llamado
Y voy.-

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